La princesa no ríe, la princesa no siente.
La princesa persigue por el cielo de Oriente
la libélula vaga de una vaga ilusión.
Rubén Darío

En aquel tiempo yo tenía el sueño de una libélula entre los juncos del corazón.
Juan Carlos Mestre

En esos momentos de encuentro
entre la luna que sale y el sol que entra
las rojas libélulas.
Haiku

~Yo escribo lírica con sonrisas, en prosa.~
Tempus fugit. Carpe Diem








sábado, 3 de marzo de 2012

Para siempre

Como la lluvia, que cae hacia abajo. 
O el fuego, caliente...
Las estrellas permanentes en el cielo.
Por muchas hojas de árbol que caigan, hay cosas que nunca cambiarán. Inmortales, eternas...

Olvido mi humildad un momento para atreverme a decirlo... Por que si no ahora, ¿cuándo? 
Y es que tengo la sensación de que esto que siento se extenderá en la eternidad.


Quédense nuestros nombres grabados en el cielo.

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