La princesa no ríe, la princesa no siente.
La princesa persigue por el cielo de Oriente
la libélula vaga de una vaga ilusión.
Rubén Darío

En aquel tiempo yo tenía el sueño de una libélula entre los juncos del corazón.
Juan Carlos Mestre

En esos momentos de encuentro
entre la luna que sale y el sol que entra
las rojas libélulas.
Haiku

~Yo escribo lírica con sonrisas, en prosa.~
Tempus fugit. Carpe Diem








sábado, 9 de abril de 2011

Vendetta

Ángel, olvida tus alas y que tu venganza recaiga con toda su fuerza sobre mí.


Déjame beber la furia de tus labios.
Si esa va a ser tu respuesta... Sí, me declaro absolutamente culpable de todo.



No me malinterpreten. Esto no es más que una simple provocación.

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